Movimiento Estudiantil-Popular de 1968 en México
Este artículo tratará de explicar de una manera muy general y objetiva el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968 ocurrido en México, en conmemoración del 40 aniversario de este movimiento que marco toda una época, una forma de pensar, y que sigue dando de que hablar. Desgraciadamente lo único que se recuerda es la terrible matanza del 2 de octubre en Tlatelolco, pero cabe resaltar que no fue un movimiento que se dio de un día a otro, tuvo un proceso donde de igual forma hubo mucha represión y muerte así que debemos conocer desde los inicios hasta el final, ya que bien dicen por ahí “El hombre que no conoce su pasado, está condenado a repetirlo” y “Los hombres mueren más sus ideales no se hacen cenizas”.
Todo comienza en los sesenta, una época donde hubo una manifestación de rebeldía, una insubordinación que alcanzó a las sociedades. Fue un época de renacimiento, adiós a la terrible agonía, al terror y pasmo que habían quedado tras la Segunda Guerra Mundial, se despidieron el blanco y negro para abrirle paso a una nueva época llena de color y cambios que irrumpieron la esfera internacional, no sólo los ejes de movilización estudiantil si no en los ejes de reflexión que giraban en torno la Segunda Guerra Mundial, a la Guerra de Vietnam y a la descolonización de África. Alrededor del mundo surgían nuevos grupos, nuevos ideales. Y la inquietud social-estudiantil alcanzo magnitudes mundiales. En todas partes del mundo y esencialmente desde principios del S. XX los jóvenes rechazaban el sistema político y social de sus países. Se podía sentir su espíritu antiautoritario y antimperialista; negaban la estructura de la sociedad contemporánea y demandaban transformaciones a favor de la clase trabajadora y de los estratos populares. Consideraban que el capitalismo frena el desarrollo de las cualidades creadoras del ser humano, cuestionando al lucro personal.
En México, se podía ver al pueblo descontente e inconforme, organizando paros, huelgas, mítines; donde participaban desde ferrocarrileros a médicos, y después se les unieron estudiantes y maestros pero todos estos sufrieron represiones y encarcelamientos. Fue un movimiento con carácter democrático que precede al incumplimiento de la constitución y de las garantías individuales; para ser más precisa, del derecho de libre asociación, libre expresión del pensamiento, manifestación y protesta; también de la derogación de algunos artículos del código penal que atentaban en contra de la constitución.
Ahora nos remontamos a México en 1964, Gustavo Díaz Ordaz es el 58º presidente de la república y como secretario de Gobernación, Luis Echeverría. Desde ese momento se sintió la nueva forma del gobierno, dejando claro que este sería un gobierno fuerte, represivo y cortante, pero aun así, tuvo muchos logros económicos. Los estudiantes empezaban a cuestionar el sistema, a los mismos políticos e incluso, el porque de que el PRI estuviera en el poder, y no otro partido político.
El 5 de mayo de 1966 se da a conocer a Javier Barros Sierra como nuevo rector de la UNAM. El defendía a la Universidad, a los estudiantes, a la autonomía y sobre todo al principio de Libertad. Hizo cumplir la Ley Orgánica que otorga a la Universidad tres funciones: enseñanza, la investigación y la difusión de la cultura.
Antes del 68 hubo varias manifestaciones en contra del gobierno, pero el 22 de julio de ese año, hubo una pelea entre alumnos de la Preparatoria “Isaac Ochotorena” y la Vocacional Num. 2. Todo parecía una disputa más pero esta pequeña muestra de rebeldía culminaría con violencia y la llegada de granaderos. Se detiene a varios alumnos y se les acusa de instigadores de los disturbios, además de que hubo muertos, heridos y cientos de detenidos. Esto ocasionó que el pueblo se diera cuenta de la situación del país, y se empezaron a manifestar, organizando huelgas, mítines y carteles con frases agresivas en contra del gobierno.
En el IPN y la UNAM se interrumpen las clases. Las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM son ocupadas por estudiantes en protesta de la represión y el encarcelamiento. Se forman los primeros comités de lucha como serían el Consejo Nacional de Huelga (CNH) y la Coalición de Maestros Enseñanza Media y Superior. Después el ejército se une al conflicto, tomando drásticas medidas, accediendo a planteles por medio de violencia, hiriendo a más de 400 estudiantes y deteniendo a 2 mil. Al ver esto, múltiples universidades del país tanto públicas como privadas, se unen en huelga. El rector Javier Barros Sierra, encabeza una manifestación silenciosa y pacifica con 100 mil estudiantes, maestros y trabajadores el 1 de agosto de ese año.
El movimiento ya tenía consolidada sus formas democráticas de organización y un amplio sector de seguidores. Se intentan establecer diálogos públicos con las autoridades. Se realizan manifestaciones bien estructuradas, con un gran número de manifestantes, y en la Plaza de la constitución se iza una bandera rojinegra, pero llegaron los militares y dispararon trayendo con esto 32 muertos.
El movimiento ya no era solamente estudiantil, ya se veían implicados asuntos de carácter político y social, se veía una gran organización y se crearon brigadas políticas. Bajo la unión estudiantil del IPN, la UNAM, la Universidad Chapingo y otras escuelas se dio a conocer un documento que exigía: la libertad de presos, la destitución de los jefes policíacos, la desaparición del cuerpo de granaderos, la derogación del delito social, la indemnización a los familiares de los muertos y el deslindamiento de responsabilidad respecto a los actos de represión y vandalismo cometidos por el gobierno.
A esto Díaz Ordaz respondió en su informe de gobierno muy explícitamente: “No quisiéramos vernos en el caso de tomar las medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario” El CNH con mucha cordura y madurez establece que la situación presente es causa de imposturas políticas arbitrarias y de negación de las libertades; señala un anacronismo de parte del gobierno al seguir con los “viejos sistemas obsoletos”, demanda un diálogo público y pide que se retiren las fuerzas armadas de la ciudad. El 18 de septiembre es tomada la UNAM por el ejército, y se ven diversos intentos de ocupar instalaciones del IPN.
CU es desocupada el 30 de septiembre, y se convoca un mitin el 2 de octubre en La Plaza de las Tres Culturas (frecuente lugar de mítines). A ese se presentaron 15 mil personas, estudiantes, empleados, señoras con hijos, pero de igual forma estuvieron presentes 5 mil hombres pertrechados, las mejores tropas de asalto del país y más de 300 transportes militares. La matanza comienza minutos después de que el mitin empezará, los oradores estaban colocados en el tercer piso del edificio Chihuahua, pero nadie sabía (ni siquiera los militares) que había unos francotiradores encubierto y escondidos unos pisos más arriba de los oradores, entonces se vieron unas bengalas verdes caer del cielo y los francotiradores empezaron a disparar haciendo parecer que los estudiantes eran los que estaban disparando, así que los militares cumplieron las órdenes de los altos mandos, las cuales eran responder a cualquier tipo de violencia que se presentará. Y así comenzaron los disparos sin dirección, no sólo ocasionándole la muerte a los estudiantes, si no a varios de los presentes incluyendo militares.No sé sabe la cantidad exacta de muertos, pero hubo cientos y posiblemente miles, hubo muchísimos heridos y más dos mil detenidos, mostrándonos hasta que es capaz el gobierno con tal de conservar su supremacía política intacta.

Al otro día, todo estaba limpio parecía que no había pasado nada, tantos muertos pero nada de cuerpos. A los miembros del CNH los llevaron al Campo Militar Marte, los torturaron y a algunos los dejaron encerrados durante años y los que lograron escapar se vieron condenados a vivir en el exilio.
Desgraciadamente este es un pequeño resumen, pero que nos puede servir para no caer en lo mismo, para crear conciencia y para que las muertes no hayan sido en vano. Ya que gracias a estas podemos decir que somos jóvenes orgullosos de nuestros ideales, libres y con derechos.
Trate de hablar lo mejor posible del movimiento tal y como fue, ya que nosotros no estuvimos ahí y sólo nos quedan los testimonios para saber de que forma fueron los hechos…Y recuerden que la historia la hace quien la gana.

Les recomiendo por último que visiten el Centro Cultural Tlatelolco, que es un Memorial del 68, muy completo e interesante .
Fuentes:
Semo, Enrique. México: un pueblo en la historia. 2da edición.México, Alianza, 1990, Vol.2.
Ramírez, Ramón. El movimiento estudiantil de México: Julio-Diciembre de 1968. México, Era, 196.
Gilabert, César. El hábito de la utopía: Análisis del imaginario sociopolítico en el movimiento estudiantil de México, 1968. México, M.A. Porrúa, 1993, 335 p.
Diálogos del 68 del Instituto de Investigaciones Bibliográficas Seminario Movimientos Estudiantiles Mexicanos.
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